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Conoce la CronoNutrición

viernes, noviembre 11, 2011 @ 06:11 PM
posted by Dietista DietVida

A la hora de cambiar nuestros hábitos alimentarios, es importante seguir un plan dietético flexible. Para mantener un peso saludable, los especialistas en nutrición recuerdan cada vez más la importancia de comer de todo pero de forma equilibrada. El médico y nutricionista francés Alain Delabos fue un poco más allá y lanzó en 1986 el concepto de la Crononutrición. Tras años de investigación y de trabajo, llegó a la conclusión que el ser humano de hoy en día, sigue “funcionando” como sus ancestros. Ellos sabían instintivamente cuando comer los alimentos correctos! Según el doctor, nuestras “necesidades alimentarias” están inscritas en nuestro organismo que funciona desde hace siglos de la misma forma: segregando enzimas y hormonas de forma organizada y calculada durante todo el día. Estas secreciones van a asimilar “un alimento específico en un momento específico”. Por lo tanto, si comemos respetando nuestro reloj biológico, daremos justo a nuestro cuerpo los nutrientes que necesita en el momento exacto, lo cual lo hará funcionar de forma óptima. Además, si ingerimos los alimentos de acuerdo con nuestros biorritmos,  no se almacenarán en el cuerpo, y por tanto, no tendremos ni sobrepeso ni complicaciones relacionadas con este problema.

En la crononutrición, absolutamente ningún alimento está prohibido: carnes, quesos, cereales, feculentos, frutas, solo hay que comerlos cuando el cuerpo realmente los necesita! No se trata de una dieta sino más bien de una higiene de vida o “modo alimentario” más sano y natural.

Por ejemplo, en el desayuno es el momento de comer alimentos que contienen mucha grasa y colesterol simplemente porque el cuerpo necesita lípidos o grasas para ponerse en marcha por la mañana. El organismo segrega naturalmente lipasa, una enzima que metaboliza y disgrega las grasas. Además, “fabricamos naturalmente” las enzimas que descomponen los azucares lentos. Por lo tanto, no hay problema en consumir alimentos ricos en grasa animal como son los quesos, jamón, huevos incluso el bacón, ya que el cuerpo lo va a descomponer y absorber. Y se pueden acompañar de pan con cereales o integral, pero cuidado, nada de azúcar rápido por la mañana! Si al café y el té pero sin azúcar ni dulces. De esta forma, no vamos a interferir en la buena absorción de las grasas y glúcidos complejos que el cuerpo “quemará naturalmente” si le damos solamente estos nutrientes por la mañana.

Al medio día, además de seguir fabricando las enzimas que descomponen las grasas y azucares lentos, el cuerpo produce las proteasas que descomponen las proteínas. Es el momento de comerse un buen biftec, un filete de pollo, pavo o pescado acompañado de feculentos: unas tres a cuatro cucharas de arroz, legumbres, pasta o una patata. Pero otra vez, nada de postre dulce! No es el momento aún.

Lo dulce por la tarde

Por la tarde, unas tres a cuatro horas después de la comida, aparece naturalmente un bajón de insulina que se traduce en más ganas de azúcar. Por lo tanto, por la tarde no debemos cortarnos con la merienda. Es por fin el momento de comer dulce acompañado de grasa vegetal! Concretamente, podemos disfrutar de frutas o un buen zumo natural con un poco de chocolate o con frutos secos. Es el momento de darse este capricho porque no lo almacenaremos, simplemente el cuerpo reclama azúcar a esta hora. Además de aportarnos saciedad, regularemos nuestro nivel de glucosa (en la sangre), y produciremos serotonina, la hormona que favorece la serenidad. Asimismo, nos bajará la ansiedad y las ganas de comer compulsivamente más tarde en la noche. Hoy en día, hay muchas personas a las que les cuesta mucho esfuerzo seguir una dieta y les  provoca ansiedad y estados de estrés. Proporcionar a nuestro cuerpo los nutrientes correctos en el momento adecuado nos ayuda naturalmente a estar más tranquilo y regular los trastornos del humor y del apetito. Asi, dejaremos de comer de forma compulsiva carbohidratos (pan, dulces, chocolate etc..). Ahora bien, durante la cena, debemos comer más ligero porque el metabolismo se ralentiza y casi no fabricamos enzimas digestivas. Es el momento de comer pescado con verduras y porque no, terminar con una buena infusión sin azúcar.

Seguir los principios de la crononutrición, es definitivamente la solución para aprender a comer de verdad, sin restringirse y apreciar de nuevo todos los alimentos. Conocer nuestro reloj biológico nos ayuda a conservar la forma y la salud. Es muy importante huir de las dietas milagro, que eliminan un tipo de alimento durante mucho tiempo y terminan creando estrés, frustración y comportamientos compulsivos a largo plazo.

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